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martes, 26 de octubre de 2010

El Coto contado a los niños.

Estimados amiguitos: Me dice Luis, amo y señor del Coto, que las explicaciones que dí sobre el significado de las figuras del Coto eran harto misántropas y daban miedo. Que si podía ser algo menos violento. Bueno. Lo intentaré. Haré como que soy el delegado de la Alianza de las Civilizaciones en la ONU y he de perorar sobre la bondad primordial del hombre, la exquisita equidistancia interracial y cualquiera de esas tonterías. Va.
Adorados amiguitos: la primera figura que contemplamos, según nos situamos ante la puerta de tan apetitoso establecimiento es la figura de Babilonia, la gran ramera. Bien ¿y qué es una ramera, os preguntaréis, con apropiada ingenuidad? Veréis: una ramera es una mujer que sin ser la mujer de nadie es la mujer de muchos. ¿Que tampoco lo entendéis? Bueno, ni vosotros ni nadie. Veréis: habéis de saber, impresionables criaturas, que la adultez es la etapa de la vida en la que uno renuncia a saber, comprender y hacer preguntas.
Es decir, la diferencia entre un niño y un adulto es que el adulto no hace preguntas. Acepta.


domingo, 26 de septiembre de 2010

Callejero Urbano

La gente tiende a despreciar a las pobres gentes que se dedican a hacer callejeros urbanos. Un oficio vil, piensan. Tal serán ellos, concluyen. Claro, parece que es poner calle tal o calle cual, cocerlo y ya está. Pues no. Todavía hay gente orgullosa de su oficio que busca dar a cada azulejo algún detalle que atenúe el hastío vital de los labriegos cuando paseen por sus pueblos y se crucen con esos humildes carteles que dan nombre a sus calles.

IV Muestra del Trueque de Gascueña 2010

Para la IV Muestra del trueque de Gascueña se prevé una representación bastante exhaustiva de los artesanos de Tinajas (Tinajas Capital de la Cerámica).
Para la misma han realizado una edición especial de números de calle y una edición fuera de concurso en la que se mostrará las nuevas tendencias del buenismo militante aplicadas al azulejo. Con ello, los artesanos de Tinajas (Tinajas Capital del Mural Cerámico) se incorporan al regeneracionismo del Universo, se adhieren a la Alianza de las Civilizaciones Interplanetarias y pluricelulares y presentarán en Gascueña obras inéditas inspiradas en el nuevo orden mundial.

Por ejemplo: una cosa gorda. Y tonta. Y fofa. Y mal hecha. No se le puede decir: ¡vaca! No. Hay que llamarla ente adipósico mal distribuido.

De esta manera los artesanos de Tinajas (Tinajas capital mundial del azulejo) se adhieren entusiásticamente a las directrices emanadas del Protocolo de Kyoto, los acuerdos de Camp David, la resolución de Oslo y la declaración de Huete.
Quedamos a la espera de la subvención milmillonaria a la que nos creemos acreedores por parte de esta simpática agradable y tan necesaria asociación de golfos (la ONU), imprescindible para el entendimiento y el amor entre los pueblos (y, por qué no decirlo, para el amor también hacia los seres extraterrestres, multidimensionales y pluricelulares que pulularán por esos mundos de Dios).

viernes, 25 de junio de 2010

Callejero cerámico.


Lo más difícil de hacer un callejero cerámico es tratar de darle algún interés a calles de nombres anodinos, que por lo general son las más. Es muy de lamentar que los alcaldes, con una total carencia de celo manicomial no pongan a sus calles nombres tan atractivos (para que el ceramista se sienta inspirado, se entiende) como calle del Androide Ojeroso, de la Sicofonía Mística, del Sarraceno Atribulado.... hay tantas y tan sorprendentes realidades dignas de ser pintadas que el pintor de azulejos se atribula cuando, por enésima vez, tiene que hacer un callejero con las consabidas calle nueva, calle vieja... en fín.


El proyecto de callejero cerámico de Gascueña, aún inconcluso, tiene una variante original: además de dar nombres a las calles, reseña los hechos históricos y folklóricos del lugar, que son muchos y atractivos.

jueves, 18 de febrero de 2010

El Coto de San Juan.


La fachada del Coto de San Juan, está dedicada a las mujeres malas. Pero no a todas, sólo a las que tuvieron la inquietante monomanía de cortarle la cabeza a los hombres.

La primera de ella es la gran ramera de Babilonia, representada tal como la describe el Apocalipsis, abrazada al dragón de las siete cabezas. Lleva en la mano una casa. Su hogar. Este mundo de pecadores. Así nos va.

La siguiente figura, con su cabeza falta de tornillos y sobrada de humor explosivo (en vez de cabeza lleva una mina con los tornillos sueltos), es la justicia. Iustitia regina, se lee. Lleva en la mano una espada torcida con la cual, como es evidente pocas cosas (buenas) va a hacer.


A la derecha de la puerta de entrada está Diana cazadora, que es la diosa romana de la caza, relacionada con los animales y las tierras salvajes. Otra tipa a quien echarle de comer aparte. Porque le vió desnuda Acteón, lo transformó en venado y lo dió a comer a sus perros. Ningún hijo de Níobe podría hablar bien (ni mal) de ella, pues los mató a todos. Y así se las gastaba con quienes provocaran su resentimiento.

Tras Diana viene Judith, que, según es el último grito en los usos de Caldea, usa de alfombrilla de piés la cabeza de Holofernes. Otra que tal baila.

Claro que para lianta Eva, que teniendo todos los árboles del Paraíso para comer (que tampoco lo necesitaba, pues eran inmortales), fue a comer el único que estaba prohibido. Se la representa apoyada en una mina, la serpiente enroscada en torno a ella, presta a papearse el (pájaro) del Paraíso.




Como intrigante semicontemporánea tenemos a Mata Hari, representada en el momento de bailar una danza exótica con una cimitarra, con el gesto soñador de quien está meditando sobre a quién se la va a estampar en la cabeza.


Artemisa es la versión griega de la Diana romana. En ambas tradiciones conserva la misma mala uva, la misma incapacidad para gestionar su rencor, y la misma mano floja para disparar sus flechas y no dejar bicho (hombre) viviente.


Salomé, princesa idumea enemiga fatal de los nabateos y de los bautistas, es la última protagonista:

El mural central representa a Salomé bailando con la cabeza de San Juan, éste, pensativo, aunque decapitado, se queda en actitud meditativa, en gesto resignado de querer apoyar la mano en la cabeza que no tiene. Tras ellos Herodías y su tío (y marido) Herodes Antipas.

Eso en lo que respecta a los dibujos. Si lo que uno tiene es hambre, pues tendrá que pasar dentro. El Restaurante El Coto de San Juan tiene una carta basada en recetas tradicionales, y especializada en el mejor arroz. Seguro que las aventuras continuarán en el interior.

domingo, 14 de febrero de 2010

Aventuras de un cerdo metafísico en la Alcarria.




Andaba un cerdo entre taciturno y alelado, por lomas alcarreñas, una fría mañana de Febrero. Le aquejaban dudas de la mayor gravedad sobre cuestiones básicas de la termodinámica que apenas lograba comprender. Buscaba resolver el enigma de la máquina de movimiento perpetuo, y el principio de la entropía, la entalpía y la madre que los trajo le traía por la calle de la amargura.

En un páramo de los de mi tierra, donde no crece sin esfuerzos mas que el resentimiento y la amargura, vino a nacer esa soleada mañana una delicada margarita. La florecilla, apenas sintió los débiles rayos mañaneros, explotó en una alegría de vitalidad . Para mediodía ya había abierto sus pétalos al sol. Al abrir el capullo, una gota de rocío atrapada en su interior relució al encontrarse con los rayos del sol, refractándolos en miríadas de luces multicolores que se esparcieron por el orbe celeste, como un himno de alabanza al creador de aquella y de todas las maravillas de la tierra.

El cerdo filósofo, que andaba despistado por aquellas lomas, pisó sin querer la margarita, dejándola fatalmente chafada. La delicada florecilla, en cuanto se sintió mancillada por el puerco, rompió a chillar, a tildarle de impío cenutrio, y a quejarse de la ofensa proferida a la dignidad floral por aquella bestia sin sentimientos.

El puerco, en cuanto oyó aquellos alaridos se volvió a ver de qué se trataba y al ver la flor pisada, que le había pasado inadvertida, recuperó su natural porcino, dejóse de tontunas, recordó que aún no había almorzado, ocupado como estaba en resolver el mundo, y de un bocado se la comió.

El cerdo volvió a sus entropías, ajeno a que en el mundo hubiera existido una delicada flor ni ninguna otra criatura del señor.

La moraleja de esta historia se me escapa. Alguna tendrá. Quizás algún día, un arriero tosco y pertinaz se zampó, a su vez, al cerdo, ignorante de que la bestia ya había conseguido solucionar el enigma del movimiento perpetuo. Y de alguna manera se estableció una suerte de justicia poética, quedando la memoria de la margarita felizmente vengada.

Eso sí, de la máquina dichosa del movimiento contínuo seguimos sin tener noticias.

martes, 5 de enero de 2010

El gran mural de Grego.






De las increíbles aventuras que se perpetraron en el taller ALarife, una de las más apasionantes es la del mural cerámico sito en la consejería de Industria, en Toledo.

El mural es enorme, basta pasar camino del bar para comprobarlo. Pero aún siendo de un tamaño poco usual en este tipo de material [para esta época de liliputienses], lo que fue de veras monumental es el trabajo desplegado en su ejecución por Grego y sus ayudantes. Jose y Mariano, incluso, llegaron a diseñar herramientas específicas sólo para la ejecución de ese mural. Y es que estaba, además, la siempre necesaria colaboración de Rosa, Rosilla, y tantas y tan verdaderas amigas como por allí aparecían a echar una mano, o lo que fuera menester.

Algo tan especial requería de una logística, una energía y una entrega especial. Fueron meses apasionantes.

Representa bajo sus cinco arcos a las cinco provincias, con sus monumentos más significativos.
Sostienen los arcos, otros tantos personajes representativos de la región: Rojas, Melibea, Dulcinea, Sara Montiel...

La técnica empleada es la de falsa cuerda seca, que Grego llegó a dominar a la perfección, trabajando las planchas de barro, primero, y el esmaltado sobre bizcocho a continuación, con una maestría ejemplar.

Taller alarife.



Los oficios antiguos hay que aprenderlos a la antigua. Y dicen que el de ceramista es el primer oficio del mundo. Yo he tenido el privilegio de aprender cerámica de esa manera, en un taller de los de siempre con alguien apasionado de su oficio y deseando compartirlo con los demás. O sea, la Grego, taller Alarife, Toledo.

Bueno, aprender no aprendí mucho, que lo mío nunca fueron las cosas bien hechas. Pero sí que en estos años he podido compartir la pasión por esa forma antigua y mágica de entender el mundo, que es la que proporciona vivir en un taller, mano a mano, con un maestro de verdad. En este caso, una maestra.

Que un maestro no es quien enseña una técnica, que eso viene en los libros. Un maestro es quien comparte un espíritu y lo sabe transmitir a los demás. Pasión y comunicación. Dos cosas que echo de menos en el arte contemporáneo. La cerámica, en casos muy especiales, lo tiene.

Grego siempre lo ha tenido.