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sábado, 20 de febrero de 2010

Tadeo y los gritos de la casa.


Este es el desdichado panorama que el joven Tadeo ha de sufrir todos los días. Selección de gritos realizada por centegarianas producciones, derechos reservados:


Tío favorito: ¡¡¡¡¡AAggfgh!!!!! ¿¿¿¿¿Quién se ha comido mi yogur griego????

Gabriel: "Abjuro del absurdo del planteamiento epigramático, la insubstaciabilidad inherente a los procesos adiabáticos en entornos plasticogenésicos no liofilizados..."


Papi buscando diminutivos cariñosos: " a ver qué dimi le va bien, a ver... ¡Tady!, no, ¡Tadín!, tampoco, ¡Tuddy!, ay no, mecachis, ¡Tadeinín!, jobar, tampoco, ¡Tudh!, agh, ese sí que no, ¡Tadh!, uy, no se, a ver... "

Mami: "arrorróóó, ajo, ajo, arróóóó, tadeinín, que estás echo un tadeinín, arrorró, arró, ajo ajo...."

Tschuss: ¡pero bueno, otro en el que me estoy dejando todos los cuartos y su tío favorito ya es ese que ni siquiera ha ido a verle! ¿Qué tiene que hacer una para que algún sobrino le considere la tía favorita?


Abuela: "¡Vicente! ¡Ahora mismo vas al simpli y te traes un kilo de lechugas, vas a la pollería y te traes medio de lomo, en el Lidel arreas con cuarto y mitad de chipirones congoleños, miras si está en oferta la mermelada de frutas del bosque compras dos si eso, luego pasas por casa de Jose que te de un paquete y se lo llevas a Chon, y luego vas a... ¡pero bueno, este hombre se ha marchado sin decir ni mú!


Tadeo: Y lo que digo yo: ¿En esta casa cuando se puede dormir uno tranquilamente sin que le den la murga?

martes, 5 de enero de 2010

DE exlibris





Leer es un placer de múltiples facetas: la caza y captura del libro deseado, el hallazgo inesperado, la incorporación a la colección particular... todo un ceremonial que se amplía con insospechados registros. Uno imprescindible en todo amante de los libros es el exlibris. Gabriel, por ejemplo, no tendría más de un año cuando tuvo el suyo [y Jimena 3], pero ya estaba claro que lo suyo, como lo de sus papis y sus supertíos, es la lectura [y la tenencia compulsiva] de libros.

domingo, 8 de noviembre de 2009

El misterio de los cerdos voladores.

¡Atiza! ¡La ciudad se ha llenado de cerdos voladores y la gente está aterrorizada porque no sabe qué pensar de ello!
Afortunadamente Jimena, nuestra intrépida reportera de cuatro años se ha puesto a investigar.
Un cerdo no puede volar, nos recuerda Jimena, porque no tiene alas. Y si tuviera alas no sería un cerdo, sino un ángel.

Decidida a acabar con el enigma, sigue el rastro de los cerdos voladores hasta llegar al sitio desde el que despegan.


¡Lo que se imaginaba!: Sus primos Pablo y Mario han asaltado y liberado un camión lleno de cerdos que iban al matadero. Y ahora están probando los cañones del escudo antimisiles de la OTAN. Y como no quieren hacer daño a nadie, en lugar de disparar misiles intercontinentales, disparan los cerdos que han liberado.

Los tres primos posan felices una vez resuelto tan terrible misterio. Al fondo, un cerdo temeroso se pregunta si será disparado o qué.


¡Cáspita! ¡Aprovechando que Jimena, Pablo y Mario estaban posando para la foto final, Gabriel ha aprovechado, ha enganchado un cerdo y se ha ido montado en él.

sábado, 7 de noviembre de 2009

¿Quién muerde a quién?

Muchos niños se han preguntado alguna vez qué pasa cuando un pez se come a otro: ¿podría a su vez, el pez comido, devolver el feo gesto al que lo ha devorado y comerselo desde dentro?

Gabriel, de dos años, profundo conocedor del tema e investigador perspicaz de la conductividad humana nos aclara algunos conceptos:
Las malas conductas, casi siempre producto de unos padres indolentes que no han inculcado al niño buenos consejos, hacen que éste aprenda malos hábitos, como se puede ver en este ejemplo: el pez grande se ha comido al chico, pero no ha masticado debidamente ni ha tragado agua para hacer correctamente la digestión, ¿resultado? que el chico se venga del mayor comiéndoselo desde dentro.


Y cuando el pez grande se quiere dar cuenta, ya se lo ha comido casi todo.



Recordar, amigos, hay que masticar correctamente, no tragarselo todo de golpe, hay que beber agua en las comidas, no cocacola ni café. Y hay que apurar el plato mojando con pan, para que quede limpio.