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domingo, 26 de septiembre de 2010

Callejero Urbano

La gente tiende a despreciar a las pobres gentes que se dedican a hacer callejeros urbanos. Un oficio vil, piensan. Tal serán ellos, concluyen. Claro, parece que es poner calle tal o calle cual, cocerlo y ya está. Pues no. Todavía hay gente orgullosa de su oficio que busca dar a cada azulejo algún detalle que atenúe el hastío vital de los labriegos cuando paseen por sus pueblos y se crucen con esos humildes carteles que dan nombre a sus calles.

San Tadeo

Vaya una birria de Tadeos que hay en Madrid. Luego los curas se quejan de que la gente se vuelve protestante o arborícola. A ver.
Uno va tan contento a pedirle al santo que no cure a la suegra, que calle a la vecina del 6º, que obture el ano de todos los chuchos de la ciudad. Cosas sencillas. Chupadas para un santo con ascendiente en el cielo como Tadeo. Pero luego se acerca a la iglesia de Santa Cruz, de Atocha, la de San Martín, cualquiera donde haya un Tadeo menesteroso. Y se le cae el alma a los piés con esos santos cursis de pitiminí.
La imaginería religiosa desde el siglo XVIII hasta hoy es un asco. Con esos santos cursis que parecen hechos con el maletín de la señorita Pepis.

Para que luego los curas se quejen de que la gente se vuelve protestante o arborícola. A ver.

IV Muestra del Trueque de Gascueña 2010

Para la IV Muestra del trueque de Gascueña se prevé una representación bastante exhaustiva de los artesanos de Tinajas (Tinajas Capital de la Cerámica).
Para la misma han realizado una edición especial de números de calle y una edición fuera de concurso en la que se mostrará las nuevas tendencias del buenismo militante aplicadas al azulejo. Con ello, los artesanos de Tinajas (Tinajas Capital del Mural Cerámico) se incorporan al regeneracionismo del Universo, se adhieren a la Alianza de las Civilizaciones Interplanetarias y pluricelulares y presentarán en Gascueña obras inéditas inspiradas en el nuevo orden mundial.

Por ejemplo: una cosa gorda. Y tonta. Y fofa. Y mal hecha. No se le puede decir: ¡vaca! No. Hay que llamarla ente adipósico mal distribuido.

De esta manera los artesanos de Tinajas (Tinajas capital mundial del azulejo) se adhieren entusiásticamente a las directrices emanadas del Protocolo de Kyoto, los acuerdos de Camp David, la resolución de Oslo y la declaración de Huete.
Quedamos a la espera de la subvención milmillonaria a la que nos creemos acreedores por parte de esta simpática agradable y tan necesaria asociación de golfos (la ONU), imprescindible para el entendimiento y el amor entre los pueblos (y, por qué no decirlo, para el amor también hacia los seres extraterrestres, multidimensionales y pluricelulares que pulularán por esos mundos de Dios).

viernes, 25 de junio de 2010

Callejero cerámico.


Lo más difícil de hacer un callejero cerámico es tratar de darle algún interés a calles de nombres anodinos, que por lo general son las más. Es muy de lamentar que los alcaldes, con una total carencia de celo manicomial no pongan a sus calles nombres tan atractivos (para que el ceramista se sienta inspirado, se entiende) como calle del Androide Ojeroso, de la Sicofonía Mística, del Sarraceno Atribulado.... hay tantas y tan sorprendentes realidades dignas de ser pintadas que el pintor de azulejos se atribula cuando, por enésima vez, tiene que hacer un callejero con las consabidas calle nueva, calle vieja... en fín.


El proyecto de callejero cerámico de Gascueña, aún inconcluso, tiene una variante original: además de dar nombres a las calles, reseña los hechos históricos y folklóricos del lugar, que son muchos y atractivos.

lunes, 24 de noviembre de 2008







La cocina de Rosa, en Toledo, es uno de mis primeros trabajos, en los tiempos heroicos en los que no sabía dónde colgar los azulejos que se me ocurrían pintar.




La cocina de JorVirJimiGabhaus.



La cocina de la JorVirJimiGabhaus tiene un texto que dice: hay cosas demasiado pequeñas para caber en una sonrisa. Parece profundo pero no lo es tanto: sólo quiere decir que lo que no sirve para hacernos mejores y más felices no merece la pena.