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domingo, 6 de junio de 2010

Suspiros rabíticos.


- no soy nadie -gime un conejo en su jaula-. Bueno, sí, soy un conejo. Pero no me refiero a eso. Me refiero a que no tengo individualidad específica, que soy como éste o el de más allá. Que soy del montón. Sólo en esta jaula tengo más de 50 hermanos y 300 primos. Y ninguno me conoce por mi nombre. Les da igual quién soy. Claro que yo tampoco conozco sus nombres. Pero es que ellos son felices con su ignorancia. Ni se lo plantean.



- en fín -suspira lánguidamente- que no soy nadie y nunca lo seré. Ea.

Pero se equivoca el lánguido conejo: el granjero, entre sus 300 primos y 50 hermanos le ha escogido a él para hacer un estofado.

Y es que todos somos algo. Todos somos un capricho del destino.

sábado, 29 de mayo de 2010

El insaciable.


Adriano Celoenvano es un tipo incompleto. Le falta un dedo para ser feliz. Tiene cinco en cada extremidad, como todo el mundo. Y es esa medianía lo que le hace sufrir: "Ahí van esos -dice con asco, refiriéndose a sus coetáneos- ¡pentaapendicinos, gente sin principios ni ley! ¡pero si yo tuviera un dedo más en cualquiera de mis extremidades sabrían lo que es bueno!"

Adriano tiene un avión, un yate y un siervo filipino que le sirve estoicamente. Nada de eso le hace feliz. "Podría cortarme un dedo. O dos. - gime, desesperado- Cuadroapendicinos se ven menos que pentabobos. Pero no. ¡La cantidad de capullos que hay por ahí que se han caído de un andamio, de un tren en marcha y les han tenido que amputar un dedo! ¡Qué vulgaridad!"

En una cacería con la Reina de Inglaterra captura una boa que se había comido un matrimonio de campesinos. Adriano solicita a su majestad la gracia de un dedo de cualquiera de los infortunados labriegos. Le es concedido el trofeo y se va en su avión sin perder tiempo a una clínica de Hong Kong, a que le pongan el apéndice.

Adriano es ahora un tipo completo. Y feliz. Y único, porque en realidad el dedo es de mandril, que el reptil lo que había merendado era una pareja de mandriles, no de labriegos.

La verdad es incompatible con la felicidad. Eso piensa al menos la Reina de Inglaterra, que no se molesta en llamar a Adriano para interesarse por su posoperatorio, y de paso, aclararle el malentendido: "jope, es que con tantas prisas con las que se marchó -dice, su graciosa majestad- a ponerse el dedo no esperó a que le hicieran la autopsia al bolo alimenticio de la boa y no se enteró que afortunadamente ésta no comió campesinos, sino mandriles"

La navaja de Occam


Pasean dos científicos locos por las desnudas lomas de la Alcarria. Como no tienen de qué hablar, discuten tratando de rebatir el principio de la navaja de Occam con argumentos de geometría sicosocial. Uno de ellos, no habiendo más objeto ni matojo en el horizonte que un cerdo tránsfuga de la pocilga, señalándolo, comenta:

- traza una línea del orto que pase asintóticamente por ese cerdo turulato de ahí y concluya en el nadir, divídelo en grados heptagesimales por las veces que el cociente de la derivada de...

El cerdo, Bruno, que parece que no, pero que les está escuchando, gruñe, complacido:

- ¡vaya! ¡ de modo que soy un cerdo asintótico y turulato! Lo de turulato ya lo sabía, pues va en mi naturaleza. Pero lo de asintónico no. Mola.

No quiere escuchar más de aquel discurso y se encamina orgulloso a la corte, a pasearse en plan asintótico y turulato.
Pronto cunde la noticia del estilo de Bruno, pues el mismo no para de pavonearse, hozando en todos los cenagales que encuentra.

- es que es un cerdo asintótico y turulato, dicen los unos a los otros, con una pizca de envidia, cuando le ven pasar, ufano, frente a ellos.

Bruno es la sensación de la piara. Todos saben que es un cerdo asintótico y turulato. Nadie sabe que es eso de asintótico, pero da igual. Es asintótico, que es algo que ellos no son y eso siempre da prestigio y relevancia social.

Moraleja: O tempora O mores. O no.

jueves, 11 de marzo de 2010

miércoles, 24 de febrero de 2010

Retrato robot del seguidor habitual.

Por si acaso cometieran algún crímen ciberpatético, aquí están los retratos robot de los seguidores.


Fernando elaborando un presupuesto a una compañía multinacional.

Fernando calculando las opciones de recompra de la deuda del tesoro público a un interés no reamortizable del 89, tau del 3, iva del 67, crás del 45, y patatín patatán del 82.

César en el hipódromo.

César en el medio palio de Pisa.

Jaime tratando de optimizar sus horas de internet.

Jaime tratando de no perderse ninguna de las miles de páginas nuevas que por segundo surgen en internet.

sábado, 20 de febrero de 2010

Tadeo y los gritos de la casa.


Este es el desdichado panorama que el joven Tadeo ha de sufrir todos los días. Selección de gritos realizada por centegarianas producciones, derechos reservados:


Tío favorito: ¡¡¡¡¡AAggfgh!!!!! ¿¿¿¿¿Quién se ha comido mi yogur griego????

Gabriel: "Abjuro del absurdo del planteamiento epigramático, la insubstaciabilidad inherente a los procesos adiabáticos en entornos plasticogenésicos no liofilizados..."


Papi buscando diminutivos cariñosos: " a ver qué dimi le va bien, a ver... ¡Tady!, no, ¡Tadín!, tampoco, ¡Tuddy!, ay no, mecachis, ¡Tadeinín!, jobar, tampoco, ¡Tudh!, agh, ese sí que no, ¡Tadh!, uy, no se, a ver... "

Mami: "arrorróóó, ajo, ajo, arróóóó, tadeinín, que estás echo un tadeinín, arrorró, arró, ajo ajo...."

Tschuss: ¡pero bueno, otro en el que me estoy dejando todos los cuartos y su tío favorito ya es ese que ni siquiera ha ido a verle! ¿Qué tiene que hacer una para que algún sobrino le considere la tía favorita?


Abuela: "¡Vicente! ¡Ahora mismo vas al simpli y te traes un kilo de lechugas, vas a la pollería y te traes medio de lomo, en el Lidel arreas con cuarto y mitad de chipirones congoleños, miras si está en oferta la mermelada de frutas del bosque compras dos si eso, luego pasas por casa de Jose que te de un paquete y se lo llevas a Chon, y luego vas a... ¡pero bueno, este hombre se ha marchado sin decir ni mú!


Tadeo: Y lo que digo yo: ¿En esta casa cuando se puede dormir uno tranquilamente sin que le den la murga?

domingo, 8 de noviembre de 2009

Cómo lucir un bolso fres-quí-si-mo.

Amigas, soy Paula, cinco años, vuestra consejera favorita de belleza femenina, y hoy os voy a mostrar como lucir un maravilloso bolso de cocodrilo fresquísimo a más no poder.

Lo más de lo más. O sea, lo que de verdad mola. Prestad atención, amigas: lo primero y fundamental, se hace una amiga de un cocodrilo (que tenga la piel sana), y la lleva una siempre consigo.

Cuando ocurra que te vayas a encontrar con una amiga, entonces es el momento de poner manos a la obra.


Se manda al cocodrilo plegarse, y se le espachurra hasta que quede echo un bolso, .

¡Y ya está! ¡un auténtico y legítimo bolso de cocodrilo, fresquísimo y como recién acabado de hacer que será la envidia y la admiración de todas vuestras amigas

domingo, 28 de junio de 2009

Los caballos de Gonzalo.

A Gonzalo le gustan mucho los caballos. De hecho es quien conoce los caballos más yupis del mundo.



Como por ejemplo los caballo siameses bailarines de claqué.



O el caballo paticorto. Que es tan paticorto que sólo tiene dos piernas y parece una gamba.


El caballo trompeta, que trabaja en una orquesta militar.




O el caballo jirafa, especializado en comerse toda la comida que le pongas, por alto que le dejes el plato.





El caballo listo de Gonzalo.




A Gonzalo le gustan mucho los caballos. Tiene un amigo caballo que es muy listo y muy bien.






Es tan listo y tan bien que Paula le ha enseñado a leer y escribir.





Por fín tiene Paula con quién leer a Kant y su Crítica de la Razón Pura.





El problema es que el caballo es ahora tan listo que se va parando por todos los carteles que ve en su camino, se queda embobado leyéndolos y no hay modo de hacerle avanzar.




sábado, 14 de marzo de 2009

El Cuento de Jimena.



Pues sí, señores, esta es la historia de Jimena, la bruja, mala-buena.



Jimena tiene muchos bolsos, porque le gustan mucho los bolsos.
En ellos guarda sus herramientas de bruja mala-buena.

Si Gabriel muerde a la mami, hace un conjuro y le transforma en Truki.



Truki es un perro sarnoso que no sabe leer ni comer con cubiertos.



Y si Gabriel sigue portándose mal, lo transforma en Miau, un gato canijo e ignorante que no sabe ningún chiste de gatos.


Por eso Gabriel tiene que portarse bien y lamer la patita que haya mordido si quiere volver a ser normal.


Porque Jimena es una bruja muy poderosa, y nunca sabes qué tipo de magia va a hacer. Si Jimena se va a dormir y Tim no viene a darle las buenas noches, entonces lo transforma en oveja y así se quedará hasta que aprenda la lección.



Tim se queda pensando "¡madre del amor hermoso! ¡béee! ¿Qué me está pasando que me siento tan béééé-raro?"




Jimena tiene muchos trucos. Si el abuelo se duerme mientras le lleva a la escuela, hace magia y se despierta en el acto.


También puede hacer que un pesado elefante se crea que es una bailarina, se ponga unos tutús y baile todo el día.
Porque Jimena es una bruja mala-buena, y emplea su magia, sólo para hacernos pasar un mejor rato a los demás.









miércoles, 4 de marzo de 2009

El cuento de Gabriel.


El Cuento (¡pero mucho!) de Gabriel:




Gabriel se pasa la noche entera llorando.






Su padre, en cambio, se la pasa rumiando maldiciones.




La madre, a su vez, se la pasa sicoacusándose, preguntándose qué le pasará.




Aunque no sirve de nada el empeño de los padres y Gabriel no para de llorar.





La jirafa pizpireta del salón se pregunta si ella habrá dicho algo que al niño haya molestado.





¿Será acaso que Gabriel se acuerda de algún perro negro y sarnoso, y se asusta y no puede dormir?






¡No! Lo que sucede es que el niño es muy sensible y en lugar de acordarse de los chuchos callejeros se acuerda de su maestra, la pobre, que se ha marchado.





Porque Gabriel, aunque cabezón, es muy sentido; y le da mucha pena que su maestra se haya marchado.