Mostrando entradas con la etiqueta escultura. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta escultura. Mostrar todas las entradas

martes, 21 de diciembre de 2010

Esculturas para parques infantiles o cómo evitar el ataque del tontolavoide fascineroso.



El error más importante que comete un escultor al hacer su primer parque infantil, es creer que los niños son seres querubínicos que van a jugar en su parque del mismo modo que un angelillo juega en su nube. Error. Error fatal. Los niños son unos cabroncetes. Y las cosas hay que diseñarlas en consecuencia.


Un delincuente puede estar una semana tratando de destripar un columpio. Al final se cansa y desiste.Un niño no tarda ni quince minutos en descubrir la debilidad estructural del columpio. Quince segundos después el columpio está en el suelo. Y si el niño se ha hecho con un mechero, el columpio, aunque sea de hierro, estará ardiendo. No es talento. Es la habilidad natural de cualquier humano en su tierna infancia.


Un parque infantil, en consecuencia, ha de estar diseñado a prueba de tontolaváceo fascineroso, ese ser mutante escondido dentro de cada niño, y que antes o después se manifestará.


No es una película de miedo. Es el día a día de la infancia. Esa tierna edad. Los maestros lo saben, aunque no lo dicen.




(Ilustraciones: esculturas del parque infantil en el club de padel Indalo, Vera, Almería).



miércoles, 1 de septiembre de 2010

Sobre la escultura y el yeso.

En escultura el yeso es un material que de primeras genera rechazo. Es un trabajo sucio. Como disparar a una anciana al cruzar el semáforo. Lo haces, si no te queda otra. Pero preferirías estar en otros berenjenales.

Luego, en cuanto uno se acostumbra empieza a encontrarle las ventajas (al yeso, no tanto, supongo, a ir disparando a ancianas). La principal: que es un material ultrarápido, que exige destreza manual, ideas claras y oficio. Eso le asemeja a las virtudes de la pintura. Sobre todo de la pintura que es buena: la realizada con oficio. Y fundamento.
No es un material final, porque las ideas no lo son: son cosas que pasan por la cabeza y que cuando quieres atraparlas ya están en otro lado, en otra manifestación, con un sentido muy diferente al que a ti se te presentaron.

Bien pensado el yeso (y en cierto modo disparar a las ancianas), es un material contemporáneo.

miércoles, 23 de diciembre de 2009

Bocetos escultóricos para Calzadilla.




Hete aquí dos muestras del trabajo previo a la realización de los murales escultóricos de Calzadilla. Técnica: piazo pared portable, realizada, como su propio nombre indica, con ladrillo y mortero, finalizada bien con estuco de cal en esgrafiado, bien con mortero de cal en relieve y ocasionalmente patinada con óxidos.

Lo bueno del trabajo de Calzadilla (bodegas Uribe-Madero), es que no hemos hecho dos veces el mismo trabajo (pese a la cantidad de intervenciones realizadas), y, en consecuencia, nunca ha habido lugar para el aburrimiento, esa desdichada plaga de los afanes modernos.

lunes, 19 de octubre de 2009

Mural de estuco en Calzadilla.




El mural se compone de esgrafiados a la cal, esculturas de estuco, vidriera y pequeños azulejos de vidrio esmaltado y pintado como un azulejo.





No está demostrado científicamente que el arte de sed. Pero sí se ha comprobado en la bodega de Calzadilla (Huete) que cuando acaban las visitas guiadas al público en el final del túnel, al hacer allí, de tal guisa, ante semejante marco incomparable, la degustación del vino, pues la gente disfruta de lo lindo. Y no sólo por el vino.

jueves, 15 de octubre de 2009

Papis primitivos.

Los griegos antiguos son algo misóginos, que es la forma fina de decir que son unos cabroncetes.
Para ellos el origen de todo fue más o menos que estaba Prometeo, el bueno, el Titán. Prometeo significa el que piensa antes de obrar. Prometeo tenía un hermano bobo, Epimeteo, o sea, el que obra antes de pensar. Y luego estaba el castigo mandado por los dioses, Pandora, la Mujer.

Y quien se lió con Pandora fue el Titán bobo, o sea, Epimeteo. Y de ahí venimos todos, de nuestros papis primitivos, el bobo y la mala.

Mejor pensado, más que misóginos eran misántropos. Que a lo mejor es la forma fina de llamarles realistas.

El regalo del César lll.


La tercera versión del homenaje himenéutico insistía en la texturización del cemento y olvidaba la gracilidad voladora que era su razón última de ser. En fín. Continuará...

Escultura de estuco (El regalo del César ll).


Y ésta es la segunda versión del gesto augusto, más pequeños, pero aún no significativamente aéreos.



El estuco es una masa de cal y árido, en exteriores. En interiores se puede añadir yeso.

El regalo del César.

Ecco la primera versión del matrimonio primigenio, Pandora y Epimeteo.

Buscando dar texturas oxidadas al cemento las criaturas salieron grandes y un tanto pesadas para su transporte aéreo, de modo que han quedado exiliadas en Tinajas (¿todavía la capital del imperio?).




Y aquí se hallan las mismas criaturas, aunque de espaldas.


Pandora. Un regalo de los Dioses.



Epimeteo. Un titán, como Prometeo, aunque menos.